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¿Cómo puede tu empresa obtener ecoetiquetas?

Cada vez más organizaciones integran criterios ambientales en su estrategia de negocio. Sin embargo, cuando llega el momento de demostrar ese compromiso al mercado, surge la pregunta clave: cómo obtener ecoetiquetas de manera eficiente, rigurosa y alineada con la normativa.

Para elaborar esta guía contamos con la visión conjunta de especialistas en sostenibilidad y la experiencia práctica de un técnico ambiental que trabaja diariamente en procesos de certificación.

Aquí encontrarás requisitos, fases, costes habituales, errores frecuentes y recomendaciones para acelerar el proceso.

Qué es una ecoetiqueta y por qué es estratégica

Una ecoetiqueta es una certificación verificable que acredita que un producto o servicio cumple criterios ambientales definidos por un organismo independiente. No se trata de marketing verde; implica auditoría, evidencias y mejora continua.

Para una empresa, supone:

  • Diferenciación competitiva en licitaciones.
  • Acceso a mercados con requisitos ambientales.
  • Mejora reputacional frente a clientes e inversores.
  • Preparación ante futuras exigencias regulatorias.

Principales ecoetiquetas reconocidas en el mercado

Aunque existen decenas de esquemas, estos son los más demandados por empresas en Europa y Latinoamérica más reconocidos.

  • EU Ecolabel – distintivo oficial de la Unión Europea para productos y servicios con menor impacto ambiental a lo largo del ciclo de vida.
  • FSC – certifica gestión forestal responsable y cadena de custodia.
  • PEFC – alternativa internacional de certificación forestal.
  • Cradle to Cradle – evalúa circularidad, materiales seguros y energía.
  • Energy Star – eficiencia energética en equipos.

La elección correcta depende del sector, tipo de producto, mercados objetivo y expectativas de los clientes.

Cómo obtener ecoetiquetas paso a paso

Desde la perspectiva técnica, el proceso suele estructurarse en cinco grandes fases:

Análisis de elegibilidad

Se revisan los criterios aplicables al producto o servicio: materias primas, consumo energético, emisiones, embalaje, durabilidad, etc. Muchas empresas descubren aquí brechas relevantes frente a lo exigido.

Diagnóstico y plan de acción

El técnico ambiental traduce los requisitos en mejoras operativas concretas: cambios de proveedor, reformulación de materiales, ajustes en procesos productivos o implantación de sistemas de trazabilidad.

Recopilación documental

Es la etapa más intensa. Fichas técnicas, ensayos de laboratorio, declaraciones de proveedores, procedimientos internos y registros deben cumplir el formato exigido por la entidad certificadora.

Solicitud formal y verificación

Se envía el expediente y, según el esquema, puede existir auditoría externa o revisión técnica.

Concesión y mantenimiento

Obtener la ecoetiqueta no es el final; implica seguimiento, renovaciones periódicas y actualización ante cambios normativos.

Cuánto tiempo se tarda en obtener una ecoetiqueta

Depende de la madurez ambiental de partida.

  • Empresas con sistemas de gestión avanzados pueden lograrla en 4-6 meses.
  • Organizaciones sin estructura previa pueden requerir 9-18 meses si deben adaptar procesos o proveedores.

La variable crítica no suele ser la auditoría, sino la capacidad interna para generar evidencias.

Errores comunes al intentar obtener ecoetiquetas

Desde la práctica profesional, lo más repetidos son:

  • Infravalorar la complejidad documental.
  • Iniciar el proceso sin validar previamente la viabilidad técnica.
  • Pensar que el departamento de calidad puede asumirlo sin apoyo especializado.
  • Elegir la etiqueta por notoriedad y no por encaje comercial.

Preguntas frecuentes sobre cómo obtener ecoetiquetas

¿Todas las empresas pueden certificarse?

No necesariamente. Algunos productos quedan fuera del alcance o requerirían transformaciones económicamente inviables.

¿La ecoetiqueta sustituye a otras certificaciones?

No. Normalmente complementa normas de gestión ambiental o de calidad.

¿Se puede perder?

Sí, si no se mantienen los criterios o cambian las especificaciones del producto.

Entender cómo obtener ecoetiquetas implica mucho más que completar formularios. Requiere estrategia, capacidad técnica y alineación entre compras, producción y cumplimiento normativo.

Cuando el proceso se gestiona adecuadamente, la certificación se convierte en una herramienta comercial potente y en una palanca real de mejora ambiental.