El CBAM (Carbon Border Adjustment Mechanism), conocido en español como Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, ya no es una cuestión que las empresas puedan dejar para más adelante.
Desde el 1 de enero de 2026, el Reglamento CBAM ha entrado en su régimen definitivo y empieza una nueva etapa para las empresas que importan determinados productos desde fuera de la Unión Europea.
Pero, ¿qué es exactamente el CBAM? ¿Qué empresas están afectadas? ¿Qué productos están incluidos? ¿Y qué obligaciones implica?
En este artículo repasamos las claves que una empresa debe conocer sobre el Reglamento CBAM y las principales fechas del mecanismo.
¿Qué es el CBAM?
El CBAM es el mecanismo de la Unión Europea para aplicar un precio al carbono asociado a determinadas mercancías importadas desde países de fuera de la UE.
Su objetivo principal es evitar la denominada “fuga de carbono”, es decir, que la producción de bienes con altas emisiones se desplace a países con requisitos climáticos menos exigentes o que los productos fabricados fuera de la UE sustituyan a productos europeos con mayores costes de carbono.
El CBAM complementa al Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (EU ETS). La idea es que determinados productos importados soporten un coste de carbono equivalente al que afrontan productos similares fabricados dentro de la Unión Europea.
En términos sencillos: si una empresa importa demasiados productos intensivos en carbono desde fuera de la UE, debe conocer las emisiones asociadas a esos productos y cumplir las obligaciones establecidas por el CBAM.
¿A qué productos afecta el CBAM?
Actualmente, el CBAM se aplica a determinados productos de seis sectores considerados especialmente intensivos en carbono:
- Cemento
- Hierro y acero
- Aluminio
- Fertilizantes
- Electricidad
- Hidrógeno
No significa que cualquier producto relacionado con estos sectores esté automáticamente sujeto al mecanismo. La aplicación depende de las mercancías concretas incluidas en el ámbito del Reglamento y de su correspondiente clasificación arancelaria.
Por eso, para determinar si una empresa está afectada, no basta con saber qué actividad desarrolla. Es necesario revisar qué productos importa y bajo qué códigos arancelarios.
¿Qué empresas deben prestar atención al CBAM?
El CBAM afecta principalmente a empresas que importan a la Unión Europea mercancías incluidas en su ámbito de aplicación procedentes de terceros países.
Desde 2026, los importadores de mercancías CBAM que superen el umbral general de 50 toneladas deben solicitar la condición de declarante CBAM autorizado. Para electricidad e hidrógeno existen reglas específicas.
Esto significa que una empresa que compra productos a un proveedor situado fuera de la UE debería comprobar si esos productos están sujetos al CBAM, incluso aunque la cuestión ambiental no forme parte habitualmente de su gestión diaria.
Un ejemplo sencillo
Imaginemos una empresa española que importa demasiados productos de acero fabricados en un país de fuera de la Unión Europea.
La empresa no fabrica el acero y, por tanto, podría pensar que el CBAM no tiene relación con su actividad.
Sin embargo, si actúa como importadora de una mercancía incluida en el ámbito del Reglamento, puede tener obligaciones CBAM.
Por eso, uno de los primeros pasos consiste en revisar las importaciones y comprobar:
- Qué productos se están importando.
- Desde qué países.
- Qué códigos arancelarios tienen.
- Qué cantidad se importa.
- Cuáles son sus emisiones incorporadas.
- Qué información puede proporcionar el fabricante o proveedor extranjero.
¿Qué cambia con el CBAM en 2026?
Aquí está una de las claves más importantes. Entre octubre de 2023 y diciembre de 2025, el CBAM estuvo en una fase transitoria. Durante este periodo, los importadores tenían principalmente obligaciones de información y comunicación sobre las emisiones incorporadas en los productos importados. No tenían todavía que comprar y entregar certificados CBAM.
Desde el 1 de enero de 2026, el mecanismo funciona bajo su régimen definitivo.
Esto implica nuevas obligaciones, entre ellas:
- Obtener, cuando corresponda, la autorización como declarante CBAM.
- Declarar las emisiones incorporadas en las mercancías importadas.
- Adquirir certificados CBAM.
- Entregar los certificados correspondientes a las emisiones declaradas.
- Conservar y gestionar la información necesaria para demostrar el cumplimiento.
Además, cuando exista un precio del carbono que ya haya sido pagado en el país de origen, este puede tenerse en cuenta conforme a las reglas del mecanismo.
Fechas clave del CBAM
Conocer el calendario CBAM es importante porque la norma no es una obligación que empiece y termine en una única fecha.
1 de enero de 2026
Es la fecha fundamental del calendario actual. El CBAM entra en su régimen definitivo y aparecen las obligaciones relacionadas con la autorización, la declaración de emisiones y los certificados CBAM.
2026: primer año del régimen definitivo
Durante 2026, las empresas deben trabajar con el nuevo sistema y realizar el seguimiento de las emisiones incorporadas en sus importaciones. El precio de los certificados CBAM durante 2026 se calcula y publica trimestralmente. A partir de 2027, la Comisión Europea establece una publicación semanal del precio.
2027: primeras declaraciones correspondientes a 2026
El calendario contempla en 2027 la presentación de las declaraciones correspondientes a las importaciones realizadas durante 2026 y la entrega de los certificados correspondientes.
Por tanto, aunque el régimen definitivo ya esté en funcionamiento, las empresas necesitan trabajar desde ahora con información que será necesaria para cumplir las obligaciones posteriores.
¿Qué son los certificados CBAM?
Los certificados CBAM representan el coste asociado a las emisiones incorporadas en las mercancías sujetas al mecanismo.
Los declarantes autorizados deben adquirir certificados y posteriormente entregar la cantidad correspondiente a las emisiones declaradas, teniendo en cuenta las reglas aplicables y, cuando procedo, el precio del carbono pagado en el país de origen.
El precio de estos certificados está vinculado al precio de los derechos de emisión del EU ETS.
En 2026, la Comisión Europea calcula un precio trimestral. Desde 2027, el cálculo pasa a realizarse con una frecuencia semanal.
Esto introduce un elemento que las empresas importadoras tendrán que empezar a considerar: el impacto económico de las emisiones incorporadas en determinados productos importados.
El reto no está solo en la aduana: también está en los datos
Uno de los aspectos más relevantes del CBAM es que las empresas necesitan disponer de información sobre las emisiones incorporadas en los productos importados.
Y aquí puede aparecer una dificultad importante: parte de esos datos proceden de fabricantes e instalaciones situados fuera de la Unión Europea.
La Comisión Europea establece metodologías específicas para calcular las emisiones y contempla tanto datos reales verificados como valores por defecto en determinadas circunstancias. Cuando se utilizan datos reales, existen requisitos de verificación por verificadores acreditados.
Por eso, el CBAM puede implicar también cambios en la relación con proveedores internacionales. Una empresa puede necesitar solicitar información adicional sobre:
- Procesos de fabricación.
- Consumo energético.
- Emisiones directas.
- Emisiones indirectas cuando corresponda.
- Instalaciones de producción.
- Métodos utilizados para calcular las emisiones.
- Evidencias y documentación asociada.
En otras palabras, gestionar el CBAM requiere disponer de datos fiables y trazables.
¿Por qué debería importarle el CBAM a tu empresa?
Aunque una empresa no tenga un departamento específico de sostenibilidad, el CBAM puede afectar a diferentes áreas de la organización.
Compras
Los productos importados pueden incorporar un coste de carbono que debe considerarse dentro de la gestión de proveedores y compras internacionales.
Finanzas
El coste asociado a los certificados CBAM puede tener impacto económico y debe incorporarse a la planificación correspondiente.
Logística y comercio exterior
La clasificación arancelaria y la información de las importaciones adquieren todavía más importancia para determinar qué operaciones están sujetas al mecanismo.
Sostenibilidad
Las emisiones incorporadas en los productos importados pasan a tener una relevancia directa en la gestión ambiental de determinadas empresas.
Relación con proveedores
Será necesario trabajar con proveedores de fuera de la UE para obtener información fiable sobre las emisiones de los productos.
Por eso, el CBAM no debería entenderse únicamente como un trámite aduanero o ambiental. Para determinadas empresas, puede afectar a compras, costes, proveedores, operaciones y planificación.
El CBAM ya es una obligación
El CBAM ya ha dejado atrás su fase de prueba. Desde enero de 2026, el mecanismo está en su régimen definitivo y las empresas afectadas deben adaptar sus procesos a las nuevas obligaciones.
Para una empresa importadora, esperar a que aparezca un problema administrativo o económico no es la mejor forma de abordar el cambio.
Revisar las importaciones, identificar los productos afectados, conocer las emisiones incorporadas y establecer una relación adecuada con los proveedores permite anticiparse a las obligaciones y conocer de antemano el posible impacto del CBAM en la actividad de la empresa.
Además, el marco regulatorio continúa desarrollándose. La Comisión Europea ha publicado durante 2026 nuevos valores por defecto, metodologías, referencias y documentos de orientación para la aplicación del régimen definitivo.
El CBAM ya está en marcha. La cuestión para las empresas afectadas es saber si les aplica, qué información necesitan y cómo deben integrarlo en su gestión.
¿Tu empresa importa productos desde fuera de la Unión Europea?
Desde nuestra consultoría de sostenibilidad podemos ayudarte a analizar si tus importaciones están afectadas por el CBAM, identificar las obligaciones aplicables y organizar la legislación ambiental necesaria para su cumplimiento.
